El mercado de excavadoras usadas en China crece cada mes. Cada vez más constructores compran máquinas usadas porque las nuevas cuestan más dinero, tardan más en enviarse y pierden valor rápidamente. Las pequeñas empresas quieren máquinas en las que puedan confiar sin pagar precios elevados. Este cambio ha modificado la forma en que se inician los proyectos. Los compradores ahora hacen más preguntas, quieren pruebas reales y se preocupan por las horas de la máquina, el estado del aceite, el desgaste de las orugas y la potencia de la bomba. Las máquinas usadas ayudan a los equipos a ahorrar dinero y empezar a trabajar de inmediato.
Marcas populares como Oruga siguen siendo las preferidas para los grandes trabajos, mientras que las opciones basadas en el trabajo importan más que nunca. Los sitios necesitan ahora entregas más rápidas, menos averías y equipos de asistencia que respondan a tiempo. Las comprobaciones exhaustivas antes de comprar se han convertido en la regla clave para todos los compradores inteligentes. Ya no se trata sólo de una etiqueta baja, sino de compras seguras y máquinas que sigan funcionando más tiempo. Los constructores quieren vendedores honestos que muestren pruebas reales de las máquinas antes de cerrar el trato.
Muchas ciudades cuentan ahora con grandes patios de máquinas usadas construidos para ayudar a los compradores locales a probar las máquinas in situ. Cada vez más compradores quieren también vídeos de pruebas reales antes del envío. Esto les ayuda a decidir más rápido y a evitar riesgos.